lunes, febrero 20, 2006

Francisca

Estaba tomando un trago en el bar que acostumbro, fumando un cigarrillo apestoso, que venden en el lugar, los míos los había olvidado en alguna gaveta de mi escritorio, la cuestión era llenar del negro alquitrán mis secos pulmones, era un normal día, en que no pasaba nada, como siempre, el barman me hablaba de pura mierda, la que yo no estaba interesado escuchar, solo quería terminarme el maldito trago y largarme a mi asqueroso departamento, donde solo llego a dormir.
El barman hablaba y hablaba, creo que era algo que le había pasado en su casa, que su mujer no lo trataba como antes, yo pensaba para mi, con esa charlatanería quien lo aguanta, me daba más lastima su mujer que el, aunque siempre hay un roto para un descosido, así que, allá él, como van las cosas creo ser el único que no tiene un perro que le ladre, pero nunca he perdido la esperanza, mi ultima relación, había sido hace mas de un año, mientras tanto mis necesidades fisiológicas, las he saciado con unas cuantas visitas a las chiquillas que siempre están dispuestas a comprenderte, como olvidar a la Francesca, que mujer, pensar que el cuerpo puede llegar a lugares inimaginables, su performance es como para el circo du soleil.

Terminado mi trago me dispuse a irme, salí del bar, en la entrada me abroché bien arriba el impermeable y me subí la solapa para capear la copiosa lluvia que se dejaba caer esa noche, estaba a punto de hacer parar un taxi, cuando una delicada mano me detiene el brazo, me doy vuelta y veo a la criatura mas hermosa que pudiesen imaginar,creo que ni el mas eruditos de los pensante de este insulso planeta, a concebido a tal mujer en su mente, yo quedé pasmado, solo se escuchaba el incesante golpeteo de las gotas en las techumbres, finalmente salieron sonidos de mi garganta, que al parecer eran palabras.

“¿Si,... ....dime?”, dije bastante nervioso.

“¡OH, disculpe!”, me dijo. “lo confundí con otra persona”.

Entonces con mi cara de estúpido le dije que la disculpaba, y me di vuelta para ver si pescaba un taxi, pero nuevamente su mano en mi brazo, ahí ya mi sistema nervioso central, enviaba al resto de mi cuerpo todo tipo de descargas eléctricas, la volví a mirar y con mas detención, llevaba un abrigo azul, pero su rostro era lo que mas resaltaba con la luz de los faroles, esos ojos que hacían juego con su abrigo, eran muy profundos, ya me estaba empezando a perder en ellos cuando me dice.

“disculpe que lo moleste nuevamente, pero al parecer me dejaron plantada, y soy nueva en la ciudad, no se que debo hacer para llegar a donde me estoy hospedando, ¿usted me podría ayudar?”.

Mi cabeza en esos momentos daba vuelta, no podía concentrarme, “si... ...claro, ¿como no?, ¿cuál es su nombre?, yo me llamo Eduardo”, tratando ser galán.

Ella me respondió, “Francisca, mucho gusto, podríamos pasar al bar y ahí usted me explica y aprovechamos de escapar de la lluvia”.

Parecía de armas tomar, entonces pensé “ ¿se llama Francisca?, Francesca es lo mismo pero en italiano”, acordándome de las maniobras de la muy fogosa, entonces le dije que bueno.

Entramos, elegimos una mesa, y le pregunte que quería servirse, entonces me acerque a la barra, le di la orden al barman y me fui al baño. Entré al baño directo al espejo, observé mi peinado, si tenia algo en los dientes, revise si me quedaba algún condón, al parecer esa era mi noche, oriné, me lavé las manos y me retoqué el bigote, volví y ahí estaba ella sin el abrigo, llevaba puesto un chalequito de color blanco, que le traslucía el sostén, su cintura de avispa me tenia perplejo, yo la miraba fijamente y sonriendo mientras me acercaba a la mesa.
Los tragos ya estaban, ella pidió una vaina, yo mi tradicional vodka con agua tónica, nervioso me puse a masticar los maníes que nos había dejado el barman, pero yo imbecil me atoro con un maní, ella suelta un carcajada, entonces me dice, “¡eres muy gracioso!”, aunque a mí no me causaba ninguna gracia, estaba haciendo el ridículo, me tomé una buena bocanada de mi trago, para pasar el desgraciado maní, que se encontraba atorado en mi pescuezo.

Conversamos arto rato, la miraba y me imaginaba como seria en la cama, la imaginé con uniforme de enfermera, hasta del tipo sadomasoquista, me dijo que ella era de Valparaíso que andaba de paso, y que estaba esperando a un ex novio que estaba viviendo aquí en la ciudad, la había llamado y citado en este bar porque quería hablar con ella, pero no llegó nunca, yo no le quitaba los ojos de encima, aunque me parecía raro el lugar para juntarse con una ex, habitualmente este bar no es muy visitado por parejas, he visto de todo aquí, son mas hombres los que llegan, de pronto aparecen prostitutas, pero para una cita hay mejores lugares. Estábamos en lo mejor, cuando de pronto me vino un mareo, ella me seguía conversando, pero yo no podía entenderle, me estaba como desvaneciendo, las piernas no me respondían, de apoco mis ojos se cerraban, yo no quería, pero era mas fuerte que yo, mi ultimo recuerdo es el rostro de la preciosa mujer que me miraba con una sonrisa.

Al otro día desperté en mi cama, con un dolor de cabeza impresionante, aún todo me daba vueltas, me levante a la cocina y me tome un gran vaso de agua, volví a mi pieza para encender el televisor, fue mayor mi sorpresa, el televisor no estaba, mi equipo de música, mi computador, mi reproductor de DVD, todo había desaparecido, busque mi billetera, nada, todas mis tarjetas se las llevaron, no tenia nada, los maricones se habían llevado hasta el teléfono, tuve que pedirle al vecino me prestara para llamar a la policía. Luego mas calmado, esperando a los agentes del resguardo social, vuelvo a mi departamento y encuentro una nota debajo de la cabecera de mi cama, la cual decía con un beso estampado:


domingo, enero 29, 2006

Porque un amigo es una luz...

-¡oiga!, ¿está despierto?...-
Pregunta el joven sin tener repuesta.

-...hace frío aquí?-
insiste, tratando de buscar conversación al hombre que se encuentra tendido hacia la pared.

- hijo, ¿por qué no tratas de dormir?-
De pronto le dice el hombre dándose vuelta y mirándolo con cara de no muchos amigos.

-lo siento si lo molesté, pero usted comprenderá que es mi primera vez aquí...-
Le dice rápidamente al hombre, tratando de buscar una disculpa, restregándose los brazos y con un leve golpeteo de dientes por el frío.

- ¡no creo que sea la ultima...!-
Irónicamente el viejo le responde, quien viste un abrigo negro largo bastante sucio, el pelo desgreñado y con una barba gris, expeliendo un olor desagradable que se confunde con el olor emanado del mismo lugar.

-Sí, es la última, ¿sabe?, andaba con mis amigos y...-
trataba de ponerse cómodo para relatarle al hombre.

-¡ja! ¿amigos?...-
le interrumpe el viejo
–...los amigos no existen cabrito, los amigos es una invención de los hipócritas, que envidian los logros de los demás, cuando tu estas bien, estas rodeados de los dichosos amigos, cuando tienes una caída, todos se marchan, y dime una cosa ¿donde están tus amigos ahora?, ¡a ver!-

-... eh...., ¿mis amigos?, supongo que estarán en sus casas..., ...no, están planeando como sacarme de aquí-
Titubeante, casi indeciso, el joven trata de responder.

-¡claro que están en sus casas!, durmiendo todos en una confortable cama, soñando puras leseras, con sus novias bonitas, que lo único que quieren es abrirles la piernas para ¡chuparles el culo!- casi gritando el viejo, con los ojos desorbitados.

- ¡¿porque mierda no se callan, no ven que aquí hay gente que quiere dormir!?-
Se escucha una estruendosa voz que viene desde el fondo.

- ¡oiga!, ¿hay mas gente aquí?-
Pregunta inocentemente el muchacho.

- ¡puta!, ¡huevon!, ¡claro que hay mas gente aquí!, o caso ¿no sabes donde estás?-
Enojado el viejo, le dice dándose vuelta nuevamente hacia la pared.

- es que no lo tengo claro, cuando llegué estaba inconsciente, o mas bien durmiendo, no se..., tampoco me acuerdo donde me encontraron, lo que me acuerdo que estaba con unos amigos...-
Trata de explicarle nuevamente, pero el viejo haciendo muecas, se da vueltas y lo agarra de la polera y le dice:

- ¡oye¡, ¿tienes cerebro?, o ¿eres operado?, ¿no entendiste lo que te dije?, los amigos no existen huevón, son puras patrañas.-
Le salpica la cara al joven con su saliva hedionda a vino.

- ¡ya!, ¡esta bien!, no se que le habrán hecho sus amigos, pero yo sé, que los míos, ¡me van a sacar de aquí!-
Le dice en forma orgullosa, sacando la mano asquerosa del vagabundo que lo tenia tomado, el joven se sienta y se imagina a sus amigos entrando por la puerta.

Todo está en silencio, la oscuridad era la única presente, el joven cierra sus ojos, empieza a caer en un profundo sueño, acurrucado se tiende en el cemento gélido, parecía un feto en plena evolución dentro de la placenta de su madre, cuando de pronto se escuchan ruidos de hierros oxidados, chillando en el aire, alguien se acercaba, él de un salto se levanta.

- ¡oiga, viejo!, me vienen a buscar, ¡le dije!, mis amigos no me iban a dejar solo-
nerviosamente se frota los brazos, que siguen helados por el constante frío.

-¡ándate a la mierda!-
dándole un empujón al joven, el viejo se acomoda y sigue durmiendo.

- ¡Señor Fernando Arriado!, ¡despierte!, ¿se le pasó la mona?, levántese, que le pagaron multa y lo vinieron a buscar -
Se escucha decir a una voz firme y gruesa, que sale de la pequeña ventanilla de la puerta de la celda.

- ¡si, mi Cabo!, ya estoy despierto y sanito, me puede decir ¿quienes vinieron a buscarme?-
diciéndolo con un volumen alto, como para que el vagabundo lo escuche.

-usted, salga de ahí no mas y nada de preguntas, ya se va a enterar, antes tiene que firmar para que le entreguemos sus pertenencias-
sacándolo de un ala al joven, el cual mira hacia atrás para fijarse bien donde estuvo, y contarles a sus amigos.

Entra a la sala, donde esta el oficial que tiene el libro de firmas y ¡sorpresa!, estaban sus padres ahí, su vieja lloraba desconsolada, no podían creer que Fernandito su hijo, había caído en cana por una curadera, su viejo lo miraba con cara de reprobación.

-¡¿Y mis amigos?!-
Preguntó al aire, con ojos de plato.

-¿qué amigos?, ¡hombre!, agradezca que llamamos a sus padres, ya que el número de su casa estaba junto a su identificación en la billetera-

jueves, enero 26, 2006

QUE DIFICIL SER MANIATICO!!!!


Hola !!!!

Aquí estamos dejando de lado las historias toxicas (como me dijeron alguna vez por ahí), solamente por un rato, para cumplir la tarea que me dejó mi querida amiga del Uruguay, CHARRUITA.

Esto es un juego y debo encontrar 5 manías que yo tenga y postearlas luego, una vez hecho esto debo encomendar la misma tara a 5 bloggers.

¡Chuta!, que es difícil, ¿yo maniático?, pues creo que si, y desde broca cochi (cabro chico), es q siempre estuvo eso de ser inquieto en mi, andaba metido en todo, en el baile, la música, la poesía, el teatro, o sea arto maniático.
Pero no voy a escribir sobre mi manías artística mas bien de mis manías rarificas, así que aquí les va, aunque corra el peligro que me escriban cualquier cosa.

1. Haciendo memoria de alguna manía de cabro chico, me acorde que me gustaba comer papel, cual pollilla, a veces sin darme cuenta me encontraba masticando cual rumiante un pedazo de hoja, cualquier tipo de hoja, pero mi preferida eran las hojas de cuaderno de línea, estas que se usaban para Castellano, nunca me he acordado como empezó esta manía o vicio, pero me duró arto tiempo mas o menos hasta los 14 años.

2. Mas crecidito, tenia esa manía que cuando andaba caminando en la calle, parecía de estos maratonistas de marcha, de esos que mueven el culo medio raro, no es que yo lo moviera igual pero andaba siempre apurado, aunque no tuviera la necesidad, yo creo que la manía mas pasaba por la puntualidad, siempre he tratado de llegar al lugar donde me citen 15 minutos antes, o por lo menos a la hora, me cargan los que llegan atrasados, me carga estar esperando.

3. Esto es sagrado para mi, cambiar periódicamente una vez por mes de lugar los muebles de mi dormitorio, no pueden pasar tanto tiempo en un lugar, mañana pondré mi cama bajo la ventana, como pasado la pondré hacia la salida, esto lo hago siempre y ahora que me doy cuenta, es una manía.

4. Cuando llego a casa me encierro, enciendo el televisor (sin volumen), enciendo la radio, y me pongo a escribir en mi computador, no puedo estar solo con la tele encendida, o con la radio, o con el computador, mi vieja siempre me ha retado por eso, en este mismo momento que escribo esto, tengo el televisor encendido, pero la radio no, porque tengo puesto un DVD de EUROPE “The Final Countdown World Tour”, (Se me cayó el Carné, pero que le vamos hacer, jajaja).

5. Bueno y esta que he dejado para el final, es la manía, que más me ha traído problemas, y por esto creo que es la mas importante de todas, además que estoy tratando de cambiarla, suelo ser demasiado directo para decir las cosas y no mido consecuencias, no pienso lo que voy a decir antes de abrir la boca, llego y la tiro no mas, y cuando me doy cuenta es muy tarde, lamentablemente he herido a mucha gente que quiero, pero yo soy así, algún día cambiaré esta manía, es que soy demasiado chispita, me prendo como pasto seco, si no me gusta algo no me puedo quedar cayado, el problemas es darme cuenta cuando estoy equivocado.

Y eso seria, bueno ahora tengo que elegir a 5 Bloggers amigos para encomendarles que posteen sus manías en su blog

::: DJ. UN ::: porque me gustaría conocer las manías de una ñoña como ella misma se a definido.

La vieja Sapa porque es bueno tener el punto de vista de una vieja que conoce a todo el vecindario.

Milezz Porque me ha caído muy bien y me encanta las cosas que escribe.

Simalme para saber las manías de la madre patria.

Javi porque es mi amiga de Talcahuano, la gatita mas linda de la blogsfera.

sábado, enero 14, 2006

Confesiones de un alcohólico

¡Hola!
Mi nombre es Diego, tengo 38 años, y soy un alcohólico.
He tomado desde los 10 años, y no lo hacia porque tuviera problemas en mi casa, mas bien, no tenia con quien tenerlos, porque mis padres son separados, así que mi madre nos tuvo que criar sola desde que yo tenia 5 años, y se ausentaba todo el día trabajando, fueron las juntas, eso las juntas con malos amigos las que me llevaron por el mal camino, y uno que es débil de personalidad se deja llevar por los demás, y de tonto, por querer remedar a los mas grandes empecé a tomar y a fumar, mi madre no podía darse cuenta de esto porque cuando ella llegaba de noche, yo ya estaba durmiendo, si, si se hubiese dado cuenta antes, quizá, todo hubiese cambiado.
Una vez una vieja, que era la mas sapa de la cuadra, le contó lo que hacia con mis amigos cuando yo llegaba del colegió, mi mamá no le creyó mucho, porque la señora tenia fama de chamullera o cagüinera, y además que llegaba tan tarde que era incapaz de saber todo lo que yo hacia, en venganza por lo de la vieja, con mis amigos, le fuimos a romper todos los vidrios de su casa a pedradas, entonces a la mujer no le quedó mas ganas de acusarme. En el colegió siempre me fue muy mal, estudié solo hasta primero medio, porque no podía concéntrame en clases, prefería chacotear, molestar, hacer desorden, la gran parte de mi educación la pasé en inspectoría, en dirección, me suspendían habitualmente del colegio, mi pobre madre lloraba mucho por mi conducta, pero ella tenia que trabajar, así que no podía hacer mucho por mí, hasta que una vez me puso en un internado, pero me escapé, Así que finalmente me salí del colegió y me puse a trabajar.
Entonces fui donde mi tío Eduardo a laborar, a su taller de desabolladuría, pero el viejo era muy cagao, y me pagaba repoco, la gran parte del dinero, mi mamá me la quitaba para los gastos de la casa y de mis otros hermanos, así que comencé a robarle las herramientas de su taller y las empecé a vender para tener monedas, para tomar con mis amigos, el viejo un día se dio cuenta que le faltaban herramientas, pero yo le eché la culpa al David, que era su ayudante, y mi tío lo echó cagando. Con el estuve 3 años hasta que mi tío se fue de la ciudad.
Estuve arto tiempo sin trabajo, entonces me puse a robar, a carterear mas que na, a los gringos y turistas, que llegaban en sus trasatlánticos, estuve 8 veces en cana (prisión), pero terminaba saliendo a las semanas, y así seguía mi periplo por la ciudad, roba que te roba, mi mamá nunca se enteró que yo miraba el sol en cuadritos, porque cuando llegaba a la casa le decía que había estado en la casa de un amigo, a demás que llagaba con plata, así que no me interrogaba mucho.
Cuando tenia 22 años todo cambió, en una fiesta que hicieron en la junta de vecinos de la pobla, conocí ahí a la Pamela, si a la pamela, me enamoré enseguida de ella, era la mas bonita, bueno, eso creía yo, porque estaba enamorado, porque igual habían otras minas, pero yo me dije “esta mina es para mi”, pololeamos arto tiempo, mi vida cambió mucho, ya no salía con mis amigos, iba mas para su casa, ella no sabia nada delo que yo hacia, los cabros me hueviaban, decían que me estaba volviendo maricón, hasta que un día llega la Pamela, llorando, y me cuenta que está mbarazada de mí, entonces ahí salte de felicidad, no lo podía creer iba a ser papá, entonces di un giro de 180 grados, me salí de las malas juntas, me costó mucho, no encontraba pega, hasta que un día leí en el diario que necesitaban un cuidador para una parcela, entonces me dieron la pega, y así con la Pamela y mi bebe, nos fuimos para allá.
Paso arto tiempo hasta que me encontré en la ciudad con Cristian, uno de mis antiguos yuntas, yo había ido a comprar los víveres y otras cosas para la parcela, entonces no halló nada mejor que invitarme a recordar viejos tiempos y nos fuimos a tomar unos schop, claro uno que es débil de carácter, ustedes saben, ¡no le pude decir que no a un amigo!, tomamos hasta mas no poder, anduvimos por cuanto bar pudimos, yo llegué a la parcela muerto de curao, la pamela me estaba esperando despierta, me empezó a retar, y yo la golpeé, fue la primer vez que hice eso, al otro día, le vi su labio hinchado, le pedí perdón, le prometí que no volvería a pasar, pero promesas de sano, borracho te levanta la mano, y seguí cayendo en el alcohol, comencé a llevar a mis amigos a la parcela, la Pamela no sabia que hacer, ella sufría mucho.
Un día me contó que uno de mis amigos había intentado sobrepasarse con ella, pero yo no le creí, seguimos así mucho tiempo, yo llegando borracho a la casa, ella tenia que hacer lo que yo le decía o la golpeaba, hasta que un día fue tanto el sufrimiento, que la Pamela se fue con mis hijos y me dejó solo, llegué a la parcela y no había nadie, me volví loco, destrocé todo el lugar, quedó todo hecho una mierda, al otro día llegó el dueño, y me echo a la calle con todas mis cosas, me quedé solo y sin trabajo, no sabia que hacer, busque a la pamela donde sus papas pero todos me la negaban, mientras tanto yo seguía tomando.
Hasta que un día me dio una crisis, era la cirrosis que ya estaba en mi, paré en el hospital, me tuvieron varios días ahí, con suero, me sentía muy mal, no solo por estar enfermo, porque me sentía solo, pero llegó ella, la Pamela, Me fue a ver, a penas la vi me puse a llorar, igual que un niño, le pedí que volviera conmigo, pero me dijo que no, que no volvería con migo, hasta que resolviera mi problema, ¿que problema?, yo no le entendía que quería decir, “¡el problema de tu alcoholismo!” me dijo, me dejó unos folletos de Alcohólicos Anónimos y se fue.
Y por eso estoy aquí hoy, para tratar mi problema y mejorar, y quisiera disculparme por mis malos actos, por hacer sentir mal a la demás gente, por hacerle daño a esa gente, gente que quiero, y sobre todo por hacerme daño a mi.

domingo, enero 08, 2006

¡El, no toma... ...consejos!

Despierta tumbado boca a bajo, la cabeza le retumba de gritos, los ojos los tiene inyectados en sangre, las manos hinchadas por corrientes caudalosas, su lengua desértica le implora por agua, su aliento de fuego podía quemar al mas mínimo contacto cualquier superficie seca, apenas podía mover su cuerpo, dolores y malestares estomacales le provocaban nauseas, todo le daba vueltas.

El mas pequeño pensamiento le hacia saltar la cabeza, el trata recordar como había llegado ha ese estado, pero solo cortos pasajes de la juerga se le venían a la mente, recuerda a Ricardo en su auto pasándolo a buscar, la llegada a la casa de Fernando, la música, el bailoteo, las amigas de la polola del Jaime que estaban para comérselas, recuerda haber atinado con la Mili, los juegos etílicos, donde el que perdía se tomaba al seco una bomba preparada por Guillermo, pero de ahí no pasa, se le borra la imagen, la señal se ha perdido.

De pronto siente una mano en su espalda.“¿estás bien?, ¿cómo te sientes?”, le hablaba una voz irreconocible.

El trata de moverse para ver quien es, pero esta totalmente adolorido.

“¡No!, no te muevas, puede ser peligroso”, le replica la misma voz, pero el no entiende nada, “quédate tranquilo que todo va a salir bien, ¿Cuál es tu nombre?”.

Tratando de incorporarse le dice “Javier me llamo”.

vuelve a sentir la mano en la espalda, “Ok Javier, te repito no vuelvas a moverte, todo va ha estar bien, tu herida no es de consideración, ya viene la ambulancia, ¿cómo se llamaba tu amigo?”.

Entonces a Javier le recorre por el cuerpo una gran electricidad, “¡¿cómo, Cual amigo?!”.

El de la mano le contesta “La persona que iba contigo”.

“¡Tiene que ser Ricardo!”, dice Javier con voz temblorosa, como dándose cuenta de la situación.

“Javier, siento mucho decirte esto, pero por tu amigo no pudimos hacer nada, ahora los de Rescate están trabajando para sacar su cuerpo del vehículo”, le palmotea la espalda como para darle aliento, “ quédate allí ya un paramédico va a venir a verte”.

Javier tendido en el pasto, se toma la cabeza, se da cuenta que tiene un chichón en su frente, tiene un poco de sangre, entonces una gran pena le invade el alma, brotan de sus ojos miles de lagrimas, y en un haz mental, se le viene la cara de la hermana de Ricardo, pidiéndoles que se quedaran en la casa del Fernando, para dormir la mona, que en ese estado no podían irse manejando, pero Ricardo ya tantas veces en estados anteriores habiendo manejado su vehículo sin ninguna calamidad, hizo caso omiso a los consejos de su hermana.

miércoles, diciembre 28, 2005

Su amada, el amante y su propia vida.

Pasos, mormullos, risas, vasos chocando en brindis, canciones que nadie escucha, ruidos de alegría que parecen no llegar a un rincón de aquel bar, donde un hombre llora su desgracia, ellos no parecen ver sus ojos perdidos, lejanos, como muertos. El hombre ahogado en pena mira a su alrededor, pero solo ve el vaso medio vacío, la botella llena de promesas de olvido, bebe de ella, buscando consolación, bocanada tras bocanadas su martirio parece agrandarse, su cabeza explota en miles de ideas macabras.
La botella vacía, el vaso medio lleno, el hombre duerme sobre la mesa, soñando con anteriores realidades, el nombre de su amada vocifera, sin saber de tiempo ni espacio, ese sueño se vuelve pesadilla, grita su nombre, pide que no lo deje, que no se vaya, que no le engañe, el le ha dado todo, una vida completa de sacrificios, por que ella le paga así.
Un hombre se acerca, golpecitos en la cabeza, pretendiendo despertar a aquel ebrio sumido en sueños de desengaños, pero el no vuelve en sí, no escucha a nadie, no siente nada, solo un nombre dice, lo toman de los brazos, sonríe como un niño, parece estar volando hacia la felicidad, es dejado en un pequeño callejón.
Agua de vida, agua de muerte, cae sobre su rostro la lluvia nocturna, como cachetada de madre desilusión, lo despierta de una vez, se levanta húmedo de borrachera, aun con los ojos desgarrados, hace parar un taxi.
A su casa llega el hombre ebrio, se supone de la ciudad se había ausentado, nadie esperaba verlo hoy, el taxi paga, baja del vehículo, se para frente al pórtico, sus manos levanta hacia su rostro desfigurado por la amargura y el alcohol, suspiros descontrolados salen de su pecho, lagrimas brotan sin cesar como si alguien se le hubiese muerto, entre sollozos va rodeando el jardín, hasta llegar al patio de atrás, se sienta bajo el ventanal que da a su dormitorio, de pronto su llanto aumenta, sus oídos tapa con fuerza, no es capas de escuchar los sonidos orgásmicos del pecado, de la traición, de la desilusión. Las peores de sus pesadillas parecían hacerse presente en el lugar, el hombre ebrio en llanto, cambia sus ojos de tristeza amarga, a una furia extrema, nunca jamás, hubiese el creído ser parte de la maquinación que se le atraviesa por su atormentada cabeza.
Dos Tiros salen de la casa del ebrio, no hubo gritos, ni quejas, se deja escuchar un tercer estallido penetrador que cruza por su sien, revienta sus ojos cansados de tanta amargura, hasta alcanzar su parietal izquierdo, terminando con gran cantidad de sangre que salpica en la ventana que da al patio trasero de su casa, su cuerpo lleno de muerte cae sobre la alfombra verde, un río rojo de furia forma un lago de miseria humana. Ese cuerpo, que yace en aquel suelo donde tantas veces la amo, carga ahora con tres muertes, su amada, el amante y su propia vida.

viernes, diciembre 09, 2005

"De Ley y Orden"

- ¡Otra noche más, en esta mierda de vida...- murmura en voz baja, mientras cae sobre ella el rocío nocturno, humedeciendo poco a poco su cabello rubio platinado, mira para todos lados, mientras sostiene un cigarrillo húmedo con el filtro manchado de lápiz labial, en el hombro lleva una pequeña cartera negra (en ella contiene su carné de identidad, la tarjeta de sanidad, una pequeña chauchera con unas cuantas monedas para movilizarse, una cajetilla de cigarros, seis condones, un espejo, el lápiz labia, rubor y un perfume, además en un bolsillo que a simple vista no se ve, guarda una pequeña cortaplumas para defenderse). Está oscuro y la helada noche se hace cada vez más presente, al pasar de los minutos pareciera calar los huesos, pero ella parece no importarle, camina de un lado para otro para tratar de darse calor, se detiene y saca de entre su corta chaqueta una petaca, bebe cortas bocanadas, pareciera ser algún tipo de licor.
-¡Hoy parece ser un día de esos...!– se dice, cuando a lo lejos se deja ver un vehículo que hace señales con los focos, no parece ser un vehículo normal, ¿es como una patrulla policial?, ¡si es una patrulla!, se acerca lentamente, con las luces apagadas.
- ¡Lo único que me faltaba, la noche mala y a estos huevones se lo voy a tener que chupar gratis, para que me dejen trabajar tranquila!– con una sonrisa de oreja a oreja hablando entre dientes, se acerca al móvil.
- ¡Buenas Noches Mi Cabo! – saluda cordialmente, mientras apoya su brazos entrecruzados en la ventanilla de la puerta, así deja ver con mas volumen el escote, haciendo que sus tetas húmedas brillen con la tenue luz de los faroles.
- ¿cómo va todo? – con voz firme y cortada, pregunta el uniformado que va al volante, mientras el compañero se le cae la baba mirando los senos de la mujer.
- Le presento al sargento Ramírez, el va ha estar a cargo desde ahora en adelante de esta zona, así que lo traje para que le de la bienvenida como se merece- mientras el sargento le da la mano, la mujer en estado de regresión, piensa en todos los tenientes, sargentos, cabos a cuales ha tenido que darles la bienvenida.
-Muy bien, ¿acá mismo o buscamos otro lugar?- dice la mujer esbozando una tímida sonrisa, sus ojos parecieran querer gritar otra cosa, pero ya son tantas veces, que su voz está resignada.
- ¡¿Como aquí?!, ¡no seas huevona!, en el lugar de siempre po,- el policía con los ojos en cólera. La patrulla se aleja y se pierde en la oscuridad de unos árboles, la Prostituta camina hacia un callejón, se queda en el sombrío lugar iluminado solo por la menguante luna, espera por el uniformado, mientras busca un condón.
Una vez en el callejón el uniformado un poco nervioso, le dice a la mujer que está listo, ella se pone en cuclillas, le baja el cierre, y saca el miembro, comienza acariciarlo, le masajea los testículos, pero el policía la mira y le dice - ya po, ¡PERRA! chúpalo de una vez-, la mujer introduce el condón y después el miembro en su boca, y comienza así con el sexo oral. Van un par de minutos pero el hombre está demasiado ansioso, le toma por la nuca con ambas manos, y comienza una estrepitosa ida y venida con la cabeza de la mujer, que desesperada trata de desminuir el vaivén brutal sujetándose con fuerza de los muslos del policía, pero es demasiado fuerte para ella, finalmente con el condón echo una miseria, el hombre acaba en la boca de la prostituta, y esta atorada por el semen, queda en el suelo haciendo arcadas, hasta el punto de vomitar.
- Gracias ¡perra!, por la bienvenida – le dice con una perversa sonrisa, y exhalando un suspiro se marcha hacia la patrulla.
La mujer exhausta yace en el suelo, derramando lagrimas, golpea la tierra con todas sus fuerzas, lanza un grito hacia el cielo, maldiciendo a todos los policías, venido y por venir.
Saca la petaca toma un trago, se limpia la boca, se para, y lanza un brindis a la luna – ¡Usted mamita, me comprende, usted sabe por quien lo hago!- todavía con los ojos llorosos, se arregla el pelo y su ropa, y se dirige al lugar donde estaba, para poder retomar su noche.
Estando ya en el lugar vuelve a beber de la esencia que guarda en aquella petaca, pareciera darle fuerzas, se seca las lagrimas, saca su espejo, se pinta los labios, saca otro cigarro, mientras que a lo lejos se ve un auto lujoso BMV que hace señas con los focos - ¡Esta es la mía! – se dice Sonriendo.

sábado, noviembre 26, 2005

Juerga Mortal

Observo la luna a través de los barrotes de la pequeña ventana de mi celda, esta noche pareciera tener una inusual circunferencia, como hace tiempo no había visto, me remonta a la luna que veía cuando era niño desde la ventana de mi habitación, no puedo dejar de recordar esos rincones de mi casa, donde jugaba con mis primos, desordenándolo todo, mi vieja retándonos porque rompíamos sus adornos, inocentemente jugábamos a policías y ladrones, siempre les ganaba la mano a ellos y encarnaba a uno de esos uniformado que tanto admiraba, pero eme aquí, encerrado entre el cemento frió de la prisión con el resto de mi vida totalmente desperdiciada, ¡purgando una culpa que me es ajena!.
Salí de mi casa como de costumbre camino a la universidad, cursaba el 4° semestre de ingeniería comercial, no era de los destacados pero me iba bien, tenia muchos amigos, polola, salía de carrete, tenia todo lo que un joven de 21 años querría tener, una vida normal, ¡pero todo cambió!, cuando me encuentro con el Lucho, ¡maldita mi suerte cuando me fui a encontrar con él!.
El Lucho es un ex compañero de la enseñanza media, era de los que desordenaba siempre la clase en el liceo, pasaba en inspectoría, su apoderado siempre tenia que ir a buscarlo por que había sido suspendido por alguna travesura, en ese tiempo eran travesuras, pero nadie sabia cómo el lucho siempre se las encargaba para destacar entre los mejores promedios.
Aquel día que me lo encontré, conversamos unos 10 minutos, me contó que se había ido de la ciudad con rumbo a Iquique, y allá encontró un trabajo espectacular, todo bien hasta que me hace una invitación, me dice que tiene un carrete en la casa de un amigo, me pasa la dirección y cualquier cosa que le avisara, por si necesitaba que pasen a buscarme, yo le dije que en una de esas, pero sin asegurarle que iba a ir, la verdad mi intención real era no ir, pero uno nunca sabe como pasan las cosas, estaba destinado ir a esa fiesta.
Era sábado, carrete obligado con mi polola, nos íbamos a la discoteca esa noche, todo iba sin novedad hasta que a las afuera del local nos encontramos con mi ex , la muy patuda me guiña el ojo y me lanza un beso, y ahí mi camino tomo otro rumbo, mi polola explota en una escena de celos, me mira y comienza un infernal interrogatorio, yo me deshago en explicaciones, pero ella cegada por los celos no me creía nada, finalmente rompe en llanto y me manda a la mierda, me dice que se va para su casa, yo corro tras de ella pero no me pesca, me dice que me vaya, que necesita estar sola.
Me siento en un escalón de una casa, acongojado por lo ocurrido, en silencio pienso que hacer, no entendía la actitud de mi polola, pero entonces me nace ese orgullo de hombre, según yo de hombre, me levanto y grito, ¡se van todos a la chucha!, saco mi teléfono móvil, y marco “LUCHO”.
Frena un auto deportivo plateado, mientras baja el vidrio polarizado se deja escuchar con gran volumen la monótona melodía de un Reggetón, era el Lucho, subo al vehículo y nos vamos rumbo a la juerga. Llegamos a un lugar afueras de la ciudad, era una parcela, entramos y enseguida sentí en el aire ese peculiar olor de la marihuana, no me sorprendí mucho, ya que la había probado, y nunca me interesó para tomarlo como hábito, dentro de la casa habían unas 13 personas, 6 hombre y 7 mujeres, pero mi mirada se clavó en seguida en una muchacha de mas menos 19 años, pelo moreno, ondulado, verdes ojos, piel de leche, con cuerpo de gata, le pregunto al lucho por la chica, y me dice que se llama Julia, me acerco y la saludo con un beso en la mejilla.
Entrando ya en confianza me sirvo un vaso de ron limón, saco un cigarro y me siento junto a Julia, conversamos largo y tendido, me cuenta que trabaja como promotora en un mall, que conoció al lucho en una fiesta igual que esta, una amiga los había presentado, la saco a bailar para continuar con el flirteo, ambos coqueteábamos.
Ya entrada la noche, habiendo yo bebido unos 4 tragos o mas, me llama la atención la ausencia de mi supuesto amigo, le pregunto a Julia por él, y me dice que no me preocupe él está con otros amigos arreglando unos asuntos en uno de los dormitorios de la casa, le pregunto por el baño y me indica un lugar bien al fondo, en medio de la oscuridad. Camino hacia el baño, y paso por fuera de uno de los dormitorio que está con la puerta entre abierta, de pronto escucho risas, miro por el espacio de la puerta y la pared, entonces veo que está El Lucho con 2 tipo sentados en una cama viendo una película pornográfica, luego observo con mas atención y veo que sobre algo como un espejo, tienen una especie de polvo blanco, entonces caigo, es cocaína, vuelvo a mirar y uno de ellos estaba inhalando por la nariz con un tubo la sustancia blanca, entonces sin querer empujo la puerta y se abre, El Lucho me mira, sus acompañantes también pero no con cara de amistad.
El lucho se levanta y me pregunta por qué estaba sapiando, yo entre balbuceos trato de inventar una historia convincente, le digo que por casualidad pasaba rumbo al baño y que me tropecé con algo, se acerca hacia mi, enrosca su brazo en mi cuello y me dice, “¡hueón!, ¿te pusiste nervioso?”, y suelta una risotada, sus amigos también ríen, entonces me vuelve el alma al cuerpo. Me hace pasar a la habitación y me invita a ver la película, me presenta a sus amigos, y me cuenta que este es el trabajo espectacular que me había contado, el era traficante, en el liceo ya traficaba pero con marihuana, tenía como clientes a varios profesores, y ahí estaba la explicación de sus buenas calificaciones.
Seguimos conversando de todo, yo tomaba, mientras el fumaba, el aspiraba coca, mientras yo fumaba, entonces él me pregunta si la quiero probar, yo le digo que no, que no me interesa, me dice que la pruebe por que así no iba a quedar curado tan rápido, yo en esos momentos ya estaba bastante mareado, finalmente ante su insistencia, y al tratarme de cobarde, le digo, “esta bien, primera y única vez que lo voy hacer”. La sensación que sentí después de haber inhalado por la nariz aquel polvillo, fue igual como cuando uno está punto de estornudar pero no puede, sentí una gran picazón en mi nariz, entonces El Lucho me pasa un trago, era Whisky, lo bebo al seco, y siento de golpe en mi cuerpo un calor extraño, el corazón se me acelera, me pongo como eufórico.
Salimos de la habitación, y nos reintegramos a la fiesta, busco con la mirada a Julia, y la veo que está con un tipo, están como discutiendo, le pregunto al Lucho por lo que estaba pasando, entonces me aconseja que no le tomara importancia, el tipo sale de la casa con un portazo, julia se sienta en uno de los sillones, me acerco y le pregunto si está bien, me dice que sí que no me preocupara, me toma de la mano y me lleva a donde están todo bailando, de pronto mi cabeza comienza a dar vueltas, me empiezo a reír como loco, julia también se ríe, miro las caras de la fiesta, todas ríen, observo en un rincón y estaba el mismo tipo que había discutido con Julia, estaba de vuelta, conversaba con otra persona mientras nos observaban, le indico a Julia que está el tipo, pero Julia me vuelve a insistir que no me preocupara, la fiesta sigue, los tragos siguen, yo sigo tomando como condenado, julia también bebe, entonces se me apaga la tele.
Recuerdo en forma difusa un sillón, yo totalmente borracho tendido en él, apenas abro los ojos, veo unas siluetas borrosas como que discutieran, se me vuelve a ir la señal, entonces vuelvo a despertar, el sabor de boca que tenia era horrible, mi cabeza retumbaba como si una tribu entera de Mohicanos me clavaran sus filosas hachas en la cabeza, entonces siento un vehículo, no me podía ni mover del dolor, miro el techo, y me doy cuenta que no estoy en mi casa, estoy en una cama que no es mi cama, completamente desnudo, me muevo y de pronto rozo con mi brazo un cuerpo, un cuerpo mas helado que las noche en invierno, entonces mi corazón se agita, mi garganta se seca, comienzo a sudar frío, no quería darme vuelta para observar, respiro profundamente, y levanto las sabanas, ¡horrible sorpresa!, quedé totalmente blanco, ni un grito me salió en ese momento, me quede petrificado, un cuerpo inerte, muerto, totalmente ensangrentado estaba al lado mío.
Del susto caigo de la cama, miro mis manos totalmente ensangrentadas, veo la cabellera ondulada oscura, y horrorizado me digo, “¡no puede ser, no puede ser que sea Julia!”. Sin saber que hacer Me nublo totalmente, salgo de la casa corriendo desnudo, ya afuera sin saber donde estaba, escucho un grito, ¡alto ahí!, ¡al suelo!, el reflejo del sol apenas me dejaba observar, era la policía.
Me llevaron detenido, no se imaginan como fueron los interrogatorios, todas las historias de torturas quedaron chicas, las cosas que me hicieron para que declarar que yo era culpable, siempre insistí en mi inocencia, entonces me dijeron que el Lucho había declarado en contra mía, que yo le había contado que iba a violar a la mina, que yo ya estaba cagado. Fue tanta la presión, tanta mi confusión, tanta la humillación, que finalmente firme una declaración donde aceptaba mi culpabilidad. Entonces me sentenciaron a cadena perpetua.
Un día estando en una de las caminatas matutinas en la prisión, escuché que hablaban del Lucho, uno de los prisioneros le decía a otro que no se preocupara por su hermano que había caído por microtráfico, porque el lucho tenia comprado al juez.
Con la fuerza de mi corazón, se muy bien que no soy culpable, si hoy tuviera al Lucho enfrente le preguntaría, ¿por qué yo?, ¿qué hice para merecer esto?.

domingo, noviembre 06, 2005

Es peor la Recaida

Mariano lanza un grito desgarrador hacia el cielo, mientras sostiene entre sus manos al pequeño cuerpo inerte sobre su pecho, sus ojos desorbitados por el horror, buscan algo en el cielo, como pidiendo una explicación por el desenlace mortal traído a su vida.
Todo comenzó una tarde después del trabajo, terminada su jornada laboral, recibe una llamada de un supuesto amigo, amigo que no veía hace mucho tiempo, el motivo del llamado era para convidarlo a su casa, está recién llegado, anduvo embarcado tres meses por eso que no se habían visto. El amigo se llama Pedro, es un bebedor empedernido por no decir alcohólico, esta recién pagado, así que anda en busca de sus viejas amistades para armar un Carrete de bienvenida.
Mariano estuvo súper mal hace seis meses, por culpa del alcohol, su mujer lo había dejado y había perdido su trabajo, él no era nada. Mariano no solo se tomaba sus tragos y volvía a casa a dormir la mona, lo que pasaba que el alcohol lo violentaba y llegaba a su casa armando escándalos, pateando las cosas, rompiendo lo poco que tenia, y además golpeaba a su mujer. Pero eso fue que hace seis meses atrás, gracias a que toco fondo al ver que su mujer lo había dejado y que se había quedado sin trabajo, Mariano recapacitó, hizo un tratamiento, y no bebe desde entonces, su mujer volvió con él hace dos meses atrás, al ver que había cambiado.
Mariano al recibir la invitación, se había negado a ir, por lo del tema que no bebía, pero Pedro le insistió tanto que fuera, que termino aceptando. El amigo pasaría por el en media hora mas, a recogerlo en su trabajo, mientras tanto Mariano estaba nervioso por tanto tiempo que no salía con sus amigos, decidió no decirle nada a su mujer, total el pensaba que iría un rato no mas, y volvería temprano para su casa.
Estando ya en la casa del amigo, después de haber pasado a buscar a otras amistades y de comprar el vituperio para la convivencia, se reúnen alrededor de una mesa y comienza la tertulia, uno de los comensales había llevado una baraja de naipes, así que comenzaron a jugar. Mariano con su vaso de bebida observaba al resto que bebía alcohol a destajo, los veía como evolucionaban de hombres cuerdos a jolgoriosos sin razón, sin embargo mariano no tenia ese jolgorio y los observaba con una cierta envidia, ya llevaba una hora en esa casa del bebistrajo, cuando se acerca Pedro, el amigo Pedro, y le pregunta con extrañeza lo que le sucedía, Mariano le cuenta a su amigo sobre lo que él estaba sintiendo, y es aquí donde la historia vuelca hacia un rumbo macabros. El amigo le dice – “ ¡pero no te preocupi!, si tu señora no esta acá, y no se va ni a enterar si te tomay un trago, además que el Juancho igual tubo ese problemas, e igual ha tomado y no le ha pasado nada. ¡¿cierto Juancho?!”- mientras uno de los hombres levanta un vaso en señal de aprobación, Mariano mira a su amigo con cierta duda, pero este le entrega un vaso ya preparado y se lo hace beber.
Ya son las cinco de la mañana y Mariano ya ha bebido bastante, aun con una cierta lucidez llama a pedro y le dice que se tiene que ir, porque se le pasó la hora, entonces pedro que esta curado le dice -“¡pero huevon!, como te vas a ir, si esto esta recién empezando, o ¿eres mangoneado por tu mujer a caso?”- , entonces todos en la sala comienzan a reír y a burlarse del mangoneado, Mariano enojado les dice – “huevones a mi no me manda nadie”- y se toma un vaso al seco, el cual tiene un trago que ni el mismo sabe distinguir.
Han bebido toda la noche, ya ha amaneció hace bastante rato, son las once de la mañana, y la gran mayoría de los bebedores yacen durmiendo su borrachera, pero hay un hombre que a duras penas se levanta de un rincón, es Mariano que aun curado agarra sus cosas y se va.
¿Que sentido de orientación tienes lo curagüillas que siempre encuentra el camino a casa?, bueno Mariano no es la excepción, ha llegado a su hogar, golpea la puerta pero se demoran en abrir, después de insistir violentamente varias veces, finalmente la puerta es abierta por una pequeña niña de ocho años que lo mira con cara de asustada, es Belén, su hija, mariano entra y le pregunta a la pequeña por su madre, ella le dice que su mamá salió a comprar, cuando de pronto se escucha el rechinar de la puerta de entrada, es su mujer que vuelve de las compras, entonces se posesiona el demonio de la violencia en el cuerpo ebrio de Mariano, y la recibe con un festín de bofetadas, reprochándole a su mujer cosas que ella no entiende, que el es el hombre, y el es quien manda en la casa, la indefensa mujer en un momento de desesperación, le pide a la asustadiza Belén que corra a pedir ayuda, entonces Mariano la amenaza para que no vaya, pero la niña sale corriendo igual, y Mariano va tras de ella, y en un pestañar la niña desorientada, que va gritando ayuda por que a su madre la están golpeando, en el peor momento de su corta vida cruza la calle, y es tumbada por un vehículo que por allí pasaba, su pequeño cuerpo vuela por los aires y cae muerta sobre el pavimento seco, es aquí donde la vida se nos detiene, se nos vuelve todo lo malo hecho, Mariano corre donde su hija muerta, pero ya es tarde para arrepentimientos, por su irresponsabilidad, por sus malos amigos, el es hoy, lo que es.

domingo, octubre 23, 2005

Sky Blue

Camino por una calle oscura y húmeda, tambaleándome por los charcos sucios de la ciudad, es de noche y aun no llego a mi casa, una vez mas se me han pasado los tragos, y mi cabeza da vueltas, vengo de la casa de Feliciano, su mamá se fue de viaje, así que aprovechamos la oportunidad para juntarnos a jugar “Truco” con nuestros amigos (para quienes no conocen el truco, es un juego de cartas españolas, se juega mucho en el sur de nuestro país, sobre todo en la Patagonia, fue traído por los argentinos para acá).
Mi reloj marca las 1:00 AM, es temprano, para quien no tiene nada que hacer mañana, tengo que trabajar así que camino para mi casa, de pronto me llama la atención una luz que se refleja en una vidriera, es una especie de luz de neon, dice “sky Blue”, paso por fuera y veo a una mujer como de treinta años parada en la entrada , no es fea, pero tiene una cicatriz en el rostro, me invita a pasar, pero me niego, ella insiste, tiene un acento extraño, le pregunto de donde es, y me dice que es de argentina, que ya lleva en la ciudad ocho años. No sé como, pero al rato me veo dentro del local con esta mujer, compartiendo una cerveza, saco un cigarro y le convido, ella mientras tanto sigue hablando, yo la escucho pero no le entiendo, no se si es producto de mi borrachera o es aquella mujer que me marea con su parloteo, solo atino asentir con la cabeza, le digo que me tengo que ir pero ella insiste que me quede, le hace unas señas al del bar y me traen otra cerveza.
Me levanto y le digo que necesito ir al baño, me da las indicaciones y entro aun lugar que la mugre está a la vista, miro el urinario que está tapado en sarro, los orificios por donde cae el agua no se ven, entonces prefiero usar la tasa, entro y alguien había vomitado, el hedor era insoportable, tiro de un cordel que creo es la cadena, pero el estanque está vacío, entonces me tapo con la camisa mi nariz y así orino. Salgo del baño y miro la hora y ya son las 2:30 AM, trato de observar a la mujer en la mesa, y no está, me siento aliviado, por fin me puedo ir de este antro.
Salgo y respiro el aire húmedo de la calle, camino como diez pasos, y de pronto un dolor en la nuca, me veo tirado mirando el cielo, cierro un momento los ojos y los abro, para mi sorpresa el cielo se ha puesto blanco, entonces escucho una voz conocida que me llama.
-¡Miguel!, ¡Miguel!, por fin despertaste, ¿como te sientes?
Trato de torcer la cabeza hacia donde viene la voz, pero el cuello con un insoportable dolor no me deja, cuando logro girar, veo que es Feliciano que me mira con una sonrisa, le pregunto que es lo que había pasado, entonces me cuenta que estoy en el hospital, habia recibído un golpe en la cabeza con un palo, perdí la conciencia, y que todo había sucedió a las afueras de aquel bar de mala muerte.
El que me golpeó había sido el propio dueño del bar, que en su declaración a los carabineros dijo que salió tras de mí y me dió con un palo en la cabeza porque me iba sin pagar.